NEUROCIENCIA APLICADA AL FÚTBOL SALA (PARTE 2: PERCEPCIÓN SUBJETIVA COMO MÉTODO DE CONTROL DE LA FATIGA Y LA INTENSIDAD EN FÚTBOL SALA).

 

NEUROCIENCIA APLICADA AL FÚTBOL SALA (PARTE 2: PERCEPCIÓN SUBJETIVA COMO MÉTODO DE CONTROL DE LA FATIGA Y LA INTENSIDAD EN FÚTBOL SALA).


Introducción:

-En este artículo extenderemos el tema de la neurociencia aplicada al fútbol sala, esta vez hablando sobre la percepción subjetiva de la fatiga neuromuscular, y su función como un método para controlar la cantidad de fatiga que se produce, y a las intensidades en las que se produce este fenómeno.

-Para eso, debemos saber lo básico, a nivel conceptual, ¿Qué es la fatiga neuromuscular?...

-Según Arce Rodríguez (2015), “La fatiga neuromuscular es la disminución de la capacidad del músculo de poder desarrollar una fuerza inducida por el ejercicio, y se caracteriza por ser reversible”.

(Arce Rodríguez, 2015)

 

-Debemos saber también que existen a nivel sistémico- neural-fisiológico, 2 tipos de fatigas, fatiga central y fatiga periférica.

-Según Arce Rodríguez (2015), La fatiga central se da principalmente en contracciones submáximas de poca intensidad en personas no entrenadas. Ocurre principalmente por una inhibición a nivel de corteza motora o disminución de la actividad de la motoneurona por medio de neurotransmisores cerebrales y aferencias periféricas indirectas.

 

Mientras que, La fatiga periférica, es donde la disminución de la fuerza ocurre a nivel de las fibras musculares principalmente o el medio en el cual se encuentran”.

(Arce Rodríguez, 2015)

-Ahora que ya sabemos esto, pasaremos a hablar sobre el estudio que se hizo, los métodos que se aplicaron, y los resultados obtenidos de este estudio.

 

-En este artículo se aclara que un factor importante a considerar, es el factor psicológico, como un método de control de las cargas del entrenamiento, en deportes de equipo, basado en la información neuromuscular y factores estratégicos que implican las cargas aplicadas al jugador. (Milanez, Ramos, Okuno, & Boullosa & Nakamura, 2016)

- Además, en el artículo los autores “consideran estos tipos de métodos como cualitativos, y en la práctica diaria son una manera eficaz de conocer como afectan las cargas planificadas a los jugadores”.

(Gearhart, Goss, Lagally, Jakicic, & Gallagher J & Gallagher K, 2002)

 

-En este artículo, “se utilizó uno de estos métodos cualitativos, el cuál es conocido como percepción subjetiva del esfuerzo” (PSE) (Hopkins, 1991)

 

-Según Borg (1982), “la percepción subjetiva del esfuerzo se define como: la sensación de intensidad de ejercicio o el grado de cansancio que el deportista siente”.

(Borg, 1982)

- “La mayoría de los estudios han utilizado la PSE para controlar y evaluar la intensidad del esfuerzo realizado, tanto en deportes colectivos como individuales”. (Borresen y Lambert, 2008; Alexiou & Coutts, 2008; Green, McIntosh, Hornsby, Timme, Gover & Mayes, 2009; Little & Williams, 2007; Hill-Hass, Rowsell, Dawson & Coutts, 2009; Buchheit, Lepretre, Behaegel, Millet, Cuvelier & Ahmaidi, 2009; Manzi, D‘Ottavío, Impellizzeri, Chaouachí, Chamar & Castagna, 2010).

 

 

 

-En el artículo también consideran que, “En el deporte en general, pero fundamentalmente en el colectivo, una de las causas más comunes en la mala adaptación del jugador es la falta de comunicación con los entrenadores”.

(Ahern y Lohr, 1997; Weinberg & Gould, 1999)

 

-La confianza y una comunicación abierta entre ambas partes permiten conocer el estado del jugador y evita exponerle ante situaciones perjudiciales para su estado físico y mental. La implicación del deportista en el proceso de control del entrenamiento es necesaria en los deportes colectivos y la información obtenida del binomio entrenador-deportista será la clave para llevar a cabo una planificación real y ajustada a cada jugador y a cada momento. (Casáis, 2008)

 

 

 

 

 

Materiales y Métodos:

-El tipo de estudio que se realizó fue a través de diseño observacional con medidas repetidas, de tipo longitudinal a lo largo de la temporada 2011/2012 durante 40 semanas en 225 sesiones.

 

-La metodología seguida fue aprobada por el Comité Ético de la Universidad de Zaragoza siguiendo las directrices de la Declaración de Helsinki para investigación con humanos de 1974 y modificada en 2008. Todos los participantes fueron informados del propósito del estudio, se obtuvo por escrito su consentimiento y sabían que podían retirarse del mismo cuando consideraran oportuno.

(Álvarez Medina, Murillo Lorente, Usan Supervía, & Ros Mar, 2015-2016)

 

Participantes:

-12 jugadores de la primera plantilla del equipo Hormigoneras Umacón Zaragoza, de la Primera División Española de Fútbol sala.

-La población en la que se incluye la muestra se compone de 14 equipos profesionales.

-Los criterios de inclusión fueron; ser jugador de la primera plantilla o del equipo filial y acudir siempre a los entrenamientos, exceptuando causas de lesión o enfermedad puntual. Y los criterios de exclusión; no acudir siempre a los entrenamientos, jugadores con lesiones de larga duración y jugadores que no completaron la mitad de la temporada.

-Los 12 sujetos habían participado la temporada anterior en un estudio piloto.

-Temporada 2010/2011. Estudio piloto

-Agosto a diciembre de 2010: Se utilizan las escalas de percepción subjetiva para constatar si su aplicación diaria era viable.

-Enero a mayo 2011: Una vez constatada la utilidad de las mismas y conseguida la concienciación de su buena utilización por parte de los jugadores se pasó a utilizar sistemáticamente en cada sesión.

-Temporada 2011/2012. Implantación total de las escalas desde el inicio de temporada.

(Álvarez Medina, Murillo Lorente, Usan Supervía, & Ros Mar, 2015-2016)

 

Procedimiento de recogida de datos:

- En el protocolo de recogida de datos se estableció un proceso sencillo, rápido de realizar y cómodo para el cuerpo técnico y los jugadores, que no interrumpiese la dinámica habitual de los entrenamientos. Para ello se diseñó la ficha de registro diario personal donde los jugadores realizaban sus anotaciones aisladas de los compañeros. En estas fichas se indicaba:

 

-PSF (Percepción Subjetiva de Fatiga Inicial previa):

Este valor permitía al cuerpo técnico conocer el grado de fatiga con la que el jugador y el equipo empezaba la sesión y al finalizar la sesión y antes de realizar la parte de los estiramientos en grupo.

-PSE intensidad (Percepción Subjetiva del Esfuerzo e Intensidad):

Este dato posibilitaba a los entrenadores comprobar la intensidad de la sesión percibida por el jugador al finalizar los estiramientos y antes de ducharse.

-PSF posterior (Percepción Subjetiva de Fatiga Final):

Este valor permitía conocer el grado de fatiga con el que el jugador y el equipo acababan los entrenamientos.

-Escala de fatiga de 1-10 puntos (basada en la CR-10 scale validada por Del Campo (2004)) para valorar la PSF previa y PSF posterior (figura 1).

-Escala de intensidad de 6-20 puntos (basada en la RPE scale de Borg (1982)) para valorar la PSE intensidad (figura 1).



(Álvarez Medina, Murillo Lorente, Usan Supervía, & Ros Mar, 2015-2016)

Planificación Semanal:

-Siguiendo las recomendaciones de Laptev y Minj(1987), los horarios de las sesiones se establecieron respetando los ritmos circadianos de las personas. Generalmente se planteaba doble sesión (entrenamiento por la mañana y por la tarde) dos días a la semana, de 10 a 12h y de 17 a 19h. Los días con doble sesión eran diferente cada semana condicionados por el estado de los jugadores y momento de la temporada.

En caso de realizar una única sesión se planteaba normalmente por la tarde a la hora habitual.

A continuación, imágenes de los microciclos planteados en el artículo y estudio:



























(Álvarez Medina, Murillo Lorente, Usan Supervía, & Ros Mar, 2015-2016)

Resultados:

-En los resultados, se hizo de acuerdo a los microciclos, eso quiere decir, que había Valores Semanales en tablas que muestran los valores medios del equipo de percepción subjetiva de fatiga e intensidad obtenidos a lo largo de toda la temporada en cada día de la semana y el promedio semanal. El promedio se obtuvo en la PSF previa (3.39±0.64, descansado), en la PSF posterior (6.76±0.93, cansado) y en la PSE intensidad (14.65±1.27, duro), eso en cuanto a la tabla 1, en la tabla 2 observamos la evolución de los valores a lo largo de la semana en función del día de competición.

-Cuando el partido era en viernes la PSF previa era de 3.11±0.28 siendo los XM (3.69±0.48) el día de la semana con un valor más elevado. Posteriormente se producía un descenso en las siguientes sesiones.

-Cuando el partido era en sábado la media era de 3.09±0.22 siendo los JM (3.58±0.25) el día de la semana con un valor más elevado.

-Cuando el partido era en viernes la PSF posterior era de 6.52±0.49 aumentando conforme pasaba la semana hasta alcanzar el valor máximo los XM (7.20±1.16) y descender ligeramente los siguientes días.

-Cuando el partido era en sábado la PSF posterior era de 6.60±0.39 alcanzando el valor máximo los JM (7.29±0.54), es decir, un día más tarde que cuando se jugaba en viernes.

-Esto permitió comprobar que tanto si se jugaba en viernes como en sábado, la dinámica de la PSE intensidad era similar, las primeras sesiones de la semana eran percibidas como algo duras, las cuatro sesiones centrales como duras y las dos últimas sesiones como algo duras. No existen diferencias en los valores encontrados, cuando se jugaba en viernes el valor obtenido era de 14,63±0,47 y si se jugaba en sábado de 14,60±0,56.

(Álvarez Medina, Murillo Lorente, Usan Supervía, & Ros Mar, 2015-2016)

Tabla 1:













Tabla 2:















(Álvarez Medina, Murillo Lorente, Usan Supervía, & Ros Mar, 2015-2016)


Valores de la temporada: primera y segunda vuelta:

-En la tabla 3 observamos como los valores de PSF previa de la semana dos, tres y cuatro de la 1ª vuelta estaban muy por encima del resto de semanas, siendo las únicas en las que el equipo presentaba una media superior a 4 puntos. Los valores de PSF posterior se mantenían estables a lo largo de la temporada destacando que en ninguna semana los jugadores percibieron por debajo de 5 puntos. Respecto a los valores de PSE intensidad vemos que oscilan en un rango entre 13.5 y 15.5 puntos.

Tabla 3:

























(Álvarez Medina, Murillo Lorente, Usan Supervía, & Ros Mar, 2015-2016)

Tabla 4 y 5 presentan valores individuales de cada jugador.

Tabla 4:















(Álvarez Medina, Murillo Lorente, Usan Supervía, & Ros Mar, 2015-2016)



Tabla 5:

















(Álvarez Medina, Murillo Lorente, Usan Supervía, & Ros Mar, 2015-2016)


Correlación PSF previa – PSF posterior – PSE intensidad:

-En la tabla 4 presentamos las correlaciones obtenidas entre las tres variables analizadas. Este análisis fue llevado a cabo teniendo en cuenta todos los datos recogidos. La correlación entre la PSF previa y PSF posterior fue de r=0.78*, entre la PSE intensidad y PSF posterior fue de r=0.86* y entre la PSF previa-PSE intensidad fue de r=0.43.

 

 

Discusión:

Valores semanales

PSF previa:

- Los resultados presentados en la tabla 1 determinaron una PSF previa media del equipo de 3.39±0.64 que corresponde a una percepción de descansado, lo que indica de forma general que el equipo llegaba en óptimas condiciones a los entrenamientos con garantías de asimilar correctamente los esfuerzos previstos. Del Campo (2004) obtiene un valor superior de 4.69±0.62 en su estudio durante 21 sesiones con 10 equipos de baloncesto.

-En el estudio de Del Campo se analizan los valores de fatiga producidos a lo largo del día y se obtienen los valores más bajos al levantarse (3.51±0.68) y se comprueba como la fatiga previa al entrenamiento es mayor conforme mayor es la fatiga al levantarse mostrando una correlación significativa de r=0.412*. De acuerdo con Feriche & Delgado (2003) creemos que la PSF previa es resultado de la fatiga producida en los entrenamientos anteriores y el descanso posterior, condicionado por factores externos como el estilo de vida del jugador, sus hábitos y su alimentación, lo que se denomina en el área del rendimiento deportivo según Terrados & Calleja (2010) como entrenamiento invisible. Estos aspectos son difíciles de controlar al producirse fuera del horario de entrenamiento y sin embargo pueden ser las causas principales del cansancio del jugador.

-Hemos de tener en cuenta que nuestros datos son de toda la temporada lo que suponen 225 sesiones mientras que los de Del Campo (2004) se refieren a un microciclo de competición, por lo que resulta lógico que sean algo superiores.

(Álvarez Medina, Murillo Lorente, Usan Supervía, & Ros Mar, 2015-2016)

PSF posterior

-Los resultados obtenidos (tabla 1) de PSF posterior mostraron un valor de 6.76±0.93, inferior al obtenido en el estudio de Del Campo (2004) de 7.05±0.66. El valor obtenido determina que el equipo acababa con una percepción de cansado, una sensación imprescindible para poder conseguir respuestas de adaptación suficientes para la mejora del estado del deportista. Si este valor de PSF posterior hubiese sido inferior y el deportista hubiese acabado descansado o algo cansado podría haber significado que la sesión no había supuesto el esfuerzo mínimo necesario para que se produjeran efectos de adaptación.

(Álvarez Medina, Murillo Lorente, Usan Supervía, & Ros Mar, 2015-2016)

PSE intensidad:

-En la PSE intensidad del equipo obtuvimos un valor de 14.65±1.27 correspondiente a una percepción de duro (tabla 1). Este valor es superior a los encontrados en estudios con equipos de baloncesto como el desarrollado por Peres, Debora & Del Campo (2011) que obtienen en ocho sesiones un valor de 10.71±0.55 en las sesiones físicas y de 12.71±0.87 en las sesiones técnicas. Del Campo (2004) determina en 21 sesiones, en 10 equipos diferentes, en los entrenamientos técnicotácticos un valor de 14 y en los entrenamientos físicos de 13. Feriche & Delgado (2003) obtienen en cuatro sesiones con jugadores de balonmano valores de 14, 14, 14 y 12 respectivamente.

En la tabla 2 vemos como la tendencia de las tres percepciones muestra un ascenso conforme pasa la semana excepto en las dos últimas sesiones de entrenamiento. Esta tendencia está condicionada por el día de competición que marca la dinámica de las cargas. Los resultados muestran como los valores aumentan de forma progresiva conforme pasa la semana hasta llegar a su valor máximo uno o dos días antes de la competición, a partir del cual desciende ligeramente. En base a estos resultados creemos que es necesario generar sensaciones positivas en el estado físico y mental del jugador el día del partido, evitando que los contenidos planteados en las sesiones previas a la competición le provoquen sensaciones de fatiga. En los tres tipos de percepciones analizadas comprobamos como el equipo se sentía menos fatigado los días previos a la competición, lo que evidenciaba que el cuerpo técnico dejaba el tiempo de 24-48 horas para que se produjera la supracompensación en los jugadores, cumpliendo el principio que defiende autores como Andux & Padilla (1999).

(Álvarez Medina, Murillo Lorente, Usan Supervía, & Ros Mar, 2015-2016)

 

Valores de la temporada: primera y segunda vuelta:

-En la tabla 3 analizamos la Percepción Subjetiva a lo largo de la temporada semana por semana, ya que, como defienden algunos autores como García et al. (2010) debe existir siempre un plan anual donde quede recogida la evolución de las cargas realizadas.

(Álvarez Medina, Murillo Lorente, Usan Supervía, & Ros Mar, 2015-2016)

PSF previa:

-La PSF previa tuvo una tendencia descendente en las primeras semanas tanto en la primera como en la segunda vuelta (tabla 3), lo que pudo ser debido a una disminución del volumen de trabajo en el inicio de cada una. A lo largo de la temporada no ocurrió lo mismo por haber otros factores, además del volumen, que podían afectar a la PSF previa del jugador como la intensidad de las sesiones, la adaptación del jugador, el aumento de los periodos de descanso, los resultados de la competición o la dinámica de los entrenamientos.

(Álvarez Medina, Murillo Lorente, Usan Supervía, & Ros Mar, 2015-2016)

 

 

 

-Tal y como vemos en la tabla los valores de la semana dos (4.80±0.63), tres (4.92±0.11) y cuatro (4.23±0.48) de la primera vuelta están muy por encima del resto de semanas, siendo las únicas en las que el equipo presenta una media superior a cuatro puntos. Al ser las semanas de pretemporada se acumulaba un mayor volumen de entrenamiento doblando sesiones prácticamente todos los días. Podemos deducir que los jugadores se adaptaban a las cargas progresivamente a lo largo de las semanas, mejorando su capacidad de recuperación entre sesiones y se adaptaban mejor a las cargas en la segunda parte del campeonato que en la primera.

(Álvarez Medina, Murillo Lorente, Usan Supervía, & Ros Mar, 2015-2016)

PSF posterior:

-Los valores de PSF posterior (tabla 3) se mantuvieron estables a lo largo de la temporada destacando que en ninguna semana los jugadores percibieron por debajo de 5 puntos, es decir, nunca acababan descansados o muy descansados, manteniéndose dentro de los umbrales de intensidad para mejorar o mantener la condición física consiguiendo que el entrenamiento provocara una fatiga por encima del nivel de adaptación. De otra manera, el deportista hubiera entrado en una fase donde la carga de entrenamiento hubiera dejado de tener efecto entrenante y poco a poco habría disminuido su capacidad de rendimiento. Se observa una valoración inferior a la habitual en la semana cinco de la primera vuelta (5,30±0,35) y una valoración superior en la semana once de la segunda vuelta (7.64±0.14). El descenso, en el primer caso, puede ser debido al comienzo del periodo competitivo ese fin de semana lo que hizo que el nivel de carga fuera menor para que las sensaciones de los jugadores mejoraran como finalmente ocurrió. En el segundo caso, el aumento en la PSF posterior pudo ser debido a que esa semana no hubo competición lo que permitió acumular mayor carga de trabajo que el equipo percibió como tal.

(Álvarez Medina, Murillo Lorente, Usan Supervía, & Ros Mar, 2015-2016)

PSE intensidad:

-Observamos como los valores de PSE intensidad oscilan entre 13,5 y 15,5 puntos (tabla 3), ratificando una carga de entrenamiento por encima del umbral mínimo de intensidad establecido por Del Campo (2004) para que las cargas tengan efectos de adaptación. En la primera vuelta los valores más altos se dieron las nueve primeras semanas para posteriormente bajar ligeramente a excepción de la semana catorce (15.20±1.08). Al comienzo de la segunda vuelta los valores volvieron a ser ligeramente superiores destacando en la semana ocho (13.45±1.67) y nueve (14.09±1.50) un descenso muy pronunciado, para luego volver a subir en el resto de las semanas hasta el final del campeonato. Los valores más elevados aparecieron al comienzo de la primera vuelta, semana dos (15.40±1.45), tres (15.16±1.96) y cuatro (15.26±1.01), correspondiente a las semanas de pretemporada donde el volumen de los entrenamientos era más elevado. Los valores de las tres tomas de percepción fueron variando a lo largo de la temporada, lo que se ajusta al concepto de planificación actual en los deportes de equipo, según Sánchez & Gómez (2008) y Ribera (2009), que establecen que durante todas las semanas se intenta mantener un nivel adecuado de condición física y en determinados momentos se aplican cargas específicas para provocar picos de forma. García et al. (2010) establecen que en el período de la pretemporada, y en algún momento puntual donde se disputan partidos con equipos de menor nivel, aprovechando que las opciones de victoria son mayores y no es necesario tanto descanso, o en los últimos partidos donde se deciden los objetivos marcados, se puede buscar una mayor carga de entrenamiento. En nuestro estudio lo podemos ver en las últimas cuatro semanas de la temporada donde, debido a que el equipo estaba luchando por entrar en los play off por el título, los valores aumentaron debido a que las sesiones de entrenamiento requerían de una mayor intensidad para intentar conseguir el objetivo deportivo. De acuerdo con Ruiz, Sánchez, Durán & Jiménez (2006) otro factor que pudo hacer que los entrenamientos se percibieran más duros era la presión psicológica que sufrieron los jugadores. Hay que destacar que en esta fase importante de la temporada el jugador podía sufrir un estrés mental, como consecuencia de la necesidad de cumplir un objetivo decisivo para él y para el equipo.

(Álvarez Medina, Murillo Lorente, Usan Supervía, & Ros Mar, 2015-2016)

 

Conclusiones del Estudio:

- 1. El valor de percepción subjetiva antes, durante y después de la sesión permite establecer los patrones de fatiga e intensidad en jugadores de fútbol sala.

2. La relación y el análisis de las tres tomas de percepción sirve para saber el efecto de la carga aplicada y comprender mejor la respuesta y el perfil de los jugadores de fútbol sala.

3. La utilización de las diferentes percepciones son adecuadas para cuantificar y controlar las cargas de entrenamiento tanto de forma individual como grupal en fútbol sala.

4. El patrón de respuesta en la percepción subjetiva puede variar de forma individual y grupal a lo largo de la temporada si cambian los condicionantes que rodean al deportista.

(Álvarez Medina, Murillo Lorente, Usan Supervía, & Ros Mar, 2015-2016)

 

Conclusiones Propias (Mías):

-Pienso que como método cualitativo, este método es muy efectivo, ya que tener como indicadores subjetivos de la percepción de la fatiga y la intensidad, ayuda que el deportista pueda ajustarse a los volúmenes y a las cargas con mayor precisión, sin mencionar que también el estado fisiológico de los futbolistas es un factor grande a considerar, sin embargo, creo que al tener un enfoque algo “Individualizado”, a pesar de ser efectivo, debiera complementarse con evaluaciones objetivas, ya que eso podría ayudar tanto al entrenador como a los jugadores, saber y tener entendimiento del desarrollo y la optimización del rendimiento de cara a una competencia, es fundamental si se quiere tener los mejores resultados, además sin mencionar el hecho de que las planificaciones de los entrenadores van a influir en los resultados tanto a nivel individual como colectivo en el equipo.

Bibliografía:

Álvarez Medina, J., Murillo Lorente, V., Usan Supervía, P., & Ros Mar, R. (2015-2016). Percepción subjetiva como método de control de la fatiga y la intensidad en fútbol sala. En J. Álvarez Medina, V. Murillo Lorente, P. Usan Supervía, & R. Ros Mar, Percepción subjetiva como método de control de la fatiga y la intensidad en fútbol sala (págs. 9-10-11-12-13). Murcia, España: RETOS. Nuevas Tendencias en Educación Física, Deporte y Recreación.

Arce Rodríguez, E. (2015). Mecanismos Fisiológicos de la fatiga neuromuscular. En E. Arce Rodríguez, Mecanismos Fisiológicos de la fatiga neuromuscular (pág. 464). Costa Rica y Centro América: Revista Médica de Costa Rica y Centroamérica LXXII.

Arce Rodríguez, E. (2015). Mecanismos Fisiológicos de la fatiga neuromuscular. En E. Arce Rodríguez, Mecanismos Fisiológicos de la fatiga neuromuscular (págs. 462-464). Costa Rica y Centroamérica: Revista Médica de Costa Rica y Centroamérica LXXII.

Borg. (1982). Percepción subjetiva como método de control de la fatiga y la intensidad en fútbol sala. En J. Álvarez Medina, V. Murillo Lorente, P. Usan Supervía, & R. Ros Mar, Percepción subjetiva como método de control de la fatiga y la intensidad en fútbol sala (pág. 9). Murcia, España: RETOS. Nuevas Tendencias en Educación Física, Deporte y Recreación.

Gearhart, Goss, Lagally, Jakicic, & Gallagher J & Gallagher K. (2002). Percepción subjetiva como método de control de la fatiga y la intensidad en fútbol sala. En J. Álvarez Medina, V. Murillo Lorente, P. Usan Supervía, & R. Ros Mar, Percepción subjetiva como método de control de la fatiga y la intensidad en fútbol sala (pág. 9). Murcia, España: RETOS. Nuevas Tendencias en Educación Física, Deporte y Recreación.

Hopkins. (1991). Percepción subjetiva como método de control de la fatiga y la intensidad en fútbol sala. En J. Álvarez Medina, V. Murillo Lorente, P. Usan Supervía, & R. Ros Mar, Percepción subjetiva como método de control de la fatiga y la intensidad en fútbol sala (pág. 9). Murcia, España: RETOS. Nuevas Tendencias en Educación Física, Deporte y Recreación.

Milanez, Ramos, Okuno, & Boullosa & Nakamura. (2016). Percepción subjetiva como método de control de la fatiga y la intensidad en fútbol sala. En J. Álvarez Medina, V. Muriilo Llorente, P. Usan Supervía, R. Ros Mar, & P. Manonelles Marqueta, Percepción subjetiva como método de control de la fatiga y la intensidad en fútbol sala (pág. 9). Murcia, España: RETOS. Nuevas Tendencias en Educación Física, Deporte y Recreación.

 

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